El otro día escuché en la radio un analogismo que me gustó mucho. Venía en referencia a la creación por parte de EEUU de la mayor zona de protección marina del mundo. Se le preguntaba a un investigador español sobre la necesidad de este tipo de acciones puesto que se desconocía hasta que punto son importantes este tipo de ecosistemas marinos y su influencia a nivel global. El investigador respondió de la siguiente manera: "Imagínese que una vez que se ha subido a un avión y antes de despegar la azafata comenta que se han caído 10 tornillos de la aeronave, y que desconoce cual es la función de estos tornillos. ¿Volaría usted en este avión?"
Hoy día aún no se conoce completamente el papel que juegan estos ecosistemas marinos, pero lo que está claro es que cuentan con una asombrosa biodiversidad y que son una de las maravillas del mundo que hay que preservar.
Hoy día aún no se conoce completamente el papel que juegan estos ecosistemas marinos, pero lo que está claro es que cuentan con una asombrosa biodiversidad y que son una de las maravillas del mundo que hay que preservar.


Son dudas estos pequeños ecosistemas juegan un papel importante, sean marinos o terrestres, en marismas, o en la tundra, en las montañas o en los ríos. No sé qué me produce más satisfacción, si cuando un gobierno declara zona protegida un gran paraje natural, o mi propio ayuntamiento cuando quiere salvar el pequeño río que cruza la ciudad.
ResponderEliminarMenospreciar estos pequeños ecosistemas es lo mismo que hacerlo con los tornillos de ese avión. Un ejemplo simple pero ilustrativo.
Un saludo!
Lo malo es que la única cosa que se le da bien al hombre es cargarse ecosistemas...
ResponderEliminarYo no me montaría en el avión, jeje.
Sería el avión perfecto para subirse unos terroristas :P
ResponderEliminarY sí, tiene toda la razón, pero como bien has dicho, el ser humano es el mayor especialista en destruir todo lo que toca
miau